Citoyen. Texto Propio 1995. Chile.

Citoyen El cytoyen se muestra cada día más abusivo e imperfecto en busca del ascenso derrocha sus últimos esfuerzos y se pierde, irremediablemente se abandona a su pesar en paso calmado asciende los duros escalones. Mientras tanto las micros, los autos, los transeuntes, los taxis, los oficiales y los perros interceptan su camino, así se desplaza en medio del entorno ácido de la urbe que se cuela por entre sus degustativas papilas. Mirando al mundo en desconfianza se persigue, es perseguido y persigue al posible delincuente en potencia, que en cada hombre urbano se mantiene oculto. El Cytoyen se desembuelve en su espacio asignado, marcando la tarjeta que sabe más de su vida que sus propios compañeros, sentado frente al ordenador se aísla por un momento y comienza la rutina diaria de control, producción, operación. Pasa así tres cuartos de su vida en un espacio alquilado, laborando tareas de las que nunca sabra más, operando el sistema sin saber del producto y transcurre su desempeño hasta que el hambre le sugiere el descanso, cuando la mano se revela ante el teclado. Hora de salida, trafico axficciante y el cytoyen se embarca en el trasporte público, con la masa que a esa hora vuelve el aire irrespirable y abundan los somnolientos a su alrededor, los que miran hacia afuera tratando de escapar del entorno que los cobija, con un hombre como ellos dirigiendo el transporte que descarga su ira por sobre cualquiera, apuntando el dardo mordaz de su lengua sobre el que ve más debil o más abstraido. El transporte se mueve o hace el intento de avanzar en medio del caos mecánico que se cierne sobre las atestadas calles, siempre estrechas, siempre viejas, mal hechas,con los hoyos caracteristicos que ya han pasado a constituir parte de la memoria colectiva de todo buen preciado cytoyen. Y llega por fin a lo medianamente propio, entra a configurar su ambiente y piensa en la taza de té y el plato caliente de la generoza mano que le espera, entonces agiliza su paso, como parte del último esfuerzo, avanza abre su puerta, se sienta en su sillon y contempla la voz que esta por anunciarce; pero la voz no llega..ha salido tarde seguramente, no regresara o abra sido una de las victimas de hoy y le vera en el aparato multiforme que acaba de encender para hacerse compañia. Sueña el cytoyen calmando su hambre del dia soportado, en su sueño se mezcla sutilmente el televisor y cambia algunas palabras del interior alterando por cierto lo que sera el desenlace, entonces se asfixia, el entorno no le permite respirar, sus ansias de ser se truncan una vez más,despierta. La mesa esta servida, espera el alimento en forma de sopa, sobre la mesa una cuchara y la copa llena se mantienen hace horas enfriandose, son consumidas con abides y el hambre medianamente satisfecha. La voz le dirige una palabra y luego la temida, cotidiana queja. Todos descargan sobre todos los que dispuestos o desprevenidos estan a llevar la carga, el cytoyen entonces se desplaza al lecho maternal que promete acogerlo, se deja caer con plena fe, la cama se contornea con su peso y pasado el breve tiempo viene el edescanso perseguido por el reloj.